"Te echo de menos"
Ese momento en el que decides salir de tu propia retaguardia,
apartar ese orgullo que tantos días te ha acompañado
abrir esa conversación que tanto anhelabas y,
sin dejar ese enfado tonto contigo misma,
decirle aquellas palabras que deseabas que salieran primero de su boca:
"Te echo de menos".
Pero, a pesar de la feliz y maravillosa contestación que tu cabeza había imaginado,
te encuentras con su egocentrismo, una vez más
y ese ansiado y esperado "yo también" como respuesta se disuelve tan rápido que ni siquiera te da tiempo a llorar su pérdida.
Te sientes tan tonta...
No hay comentarios:
Publicar un comentario